martes, 18 de noviembre de 2008

Iglesia del 20 de julio

Durante el recorrido pude apreciar las diferentes formas de tejido social que se han formado a través del tiempo y que comparten un hecho en común, el cual es el aprovechamiento del potencial comercial generado en gran medida, por la innumerable cantidad de feligreses de la religión católica, que los fines de semana se reúnen para llevar a cabo el culto al Dios.
Hay un gran numero de personas alrededor de la iglesia vendiendo objetos simbólicos utilizados en la realización de la misa, teniendo estos un significado dentro de los hogares y afuera, en la vida cotidiana de los individuos que los adquieren; en muchas ocasiones estos elementos son bendecidos para posibilitar un mejor acto de fe y para obtener a su vez una más amplia cantidad de beneficios tanto en la parte de perdón de los pecados, como en los aspectos de tipo físicos y mentales de los creyentes; cabe anotar también que este grupo de vendedores son muy buenos para todo lo referente con el tema de la religión, aconsejando a los devotos sobre el objeto apropiado para la ocasión en que se requiera; ellos no tiene un lugar bien estructurado y en la mayoría de los casos ejercen esta labor en practicas casetas que luego van a ser removidas cuando en las horas de la noche se terminen las actividades programadas por la iglesia.
Observe también una gran parte de comercial; vendedores de ropa, zapatos, comidas y elementos de todo tipo. Esta comunidad de comerciantes están divididos en dos: los que se dedican al comercio formal y los que desarrollan el comercio informal; se diferencian básicamente porque los primeros tienen un espacio más adecuado para trabajar y pagan impuestos, los segundos no pagan impuestos y están ubicados en la calle ocupando el espacio público.
Por otro lado uno de los grupos más amplio de personas que percibí , son los seguidores de la religión católica, ellos a mi modo de ver son la base que mantiene la estructura social, los devotos que a diario acuden a este lugar y en mayor proporción el día domingo, posibilitan toda clase de relaciones personales y sociales de la población; se reúnen allí creyentes de todos los barrios de Bogotá y muchos de fuera de la ciudad entorno a la ideología religiosa, llevando a cabo una gran cantidad de actos de fe, cuyas peticiones son diversas. Los creyentes a su vez se convierten en los consumidores del comercio presente en este barrio ya que aprovechan la ocasión para estar en familia y disfrutar de un sitio en donde puede encontrar casi toda clase de artículos de toda índole.
Por último me voy referir a la iglesia como institución, utiliza la ideología religiosa para mantener un control social, político y cultural de los individuos, obteniendo también grandes beneficios de tipo económico por medio de las limosnas, el cobro de misas, la venta de artículos religiosos, el proceso de sepultura de los cuerpos y demás funciones que representan una ganancia, realizada por los diferentes representantes de esta. La iglesia al igual que muchas instituciones del estado es utilizada para la obtención de recursos económicos que aumentan los ingresos de unos pocos a costa de la gran mayoría de la población; es una explotación llevada a cabo a nombre de Dios, jugando con la creencia y la fe de las personas que practican la religión en general; hago referencia a esta situación porque en el 20 de julio se ve reflejada esta realidad. Es indudable el poder que mantiene la iglesia católica en medio de la sociedad colombiana, siendo esta religión parte de la cultura e identidad de los colombianos. En la salida al 20 del julio se puede ver a la iglesia cada vez mas vinculada en propósitos comerciales, lo que la convierte en una empresa que se maneja para la obtención de ganancias en donde la religión juega un papel determinante.

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